COMER EN BARILOCHE. COMER EN EL MUNDO.
La oferta gastronómica de Bariloche combina tres elementos ideales: productos gourmet exclusivos de la Patagonia, la experiencia de reconocidos chefs que han tomado a Bariloche como residencia, y un entorno que invita a fusionar sabores y compartir mesas maravillosas en lugares de ensueño.
Esta ciudad patagónica no se ha encasillado en un plato típico sino que se caracteriza por ofrecer una gran variedad de especialidades influenciadas por los primeros pobladores, algunos inmigrantes, y la mezcla de culturas que fueron creciendo en la zona.
Quienes trabajan en el rubro gastronómico de Bariloche tienen un fuerte vínculo con la naturaleza, lo que se manifiesta en el aprovechamiento de los productos que se encuentran en la región. La elaboración de productos frescos de huerta, hongos recién cosechados, o frutos rojos de la zona son materia prima obligatoria de restaurantes y otros negocios.
Entre los platos más solicitados se encuentra el tradicional corderito patagónico, la trucha con distintos acompañamientos y hasta variedad de salsas, el ciervo, y fondues de chocolate y queso. La tradicional parrilla argentina no puede faltar en esta ciudad turística que además ofrece otras carnes de la zona como también el conejo.
A 25 kilómetros de la ciudad, en Colonia Suiza, se puede disfrutar de una ancestral tradición de la región: el curanto. Con una excelente atención, quienes visiten esta aldea degustarán de este plato de carnes y verduras, cocinadas bajo tierra, sobre piedras calientes y envueltas en hojas.



































